Una vez mas estoy aquí frente a una hoja en blanco, no importa el lugar que sea, estoy con mi lápiz y goma, mi lapicera, y mi mente a punto de estallar en inspiración. Seguramente ustedes alguna vez afrontaron este reto, entre la mente del hombre y su creatividad, contra una simple hoja virgen. Sea para escribir una carta de amor, un ensallo para el colegio, o algún dibujo donde desplieguen su talento, siempre que nos enfrentamos a una hoja nos invadirá miles de sentimientos, las ganas y la inspiración, que nos incito a escribir, el temor de si quedara al final como nosotros quisimos, pero muchas veces este miedo es el que inconscientemente nos sabotea nuestro proyecto, nos hace sentir ganas de corregir a todo momento, pero eso ira mas adelante. Tenemos que seguir nuestro proyecto paso a paso, con metas cortas, así nosotros llegaremos a nuestra obra de arte, después habrá tiempo de corrección, todo se puede corregir y mejorar a nuestro gusto.
